Tweets by HIRO__oficial

4 posturas (clásicas y cómodas) para tener sexo embarazada – Kamasutra ilustrado

4 posturas (clásicas y cómodas) para tener sexo embarazada – Kamasutra ilustrado

¿Estás embarazada? Pues, en principio, ni estás enferma ni te han hechizado con magia, negra o blanca, para impedirte disfrutar del sexo. Como ya dije en otras ocasiones, solo existe una excepción para dejar de hacer el amor en estado de gracia, que es el hecho de que tu ginecólogo lo haya desaconsejado. Por ello, si no tienes una prescripción médica en contrario, no hay motivo alguno, ni vergüenzas ni miedos, para seguir teniendo sexo como estás acostumbrada a tenerlo. Cuestión distinta es que tu nueva condición física, que va desde el aumento del tamaño de la tripa hasta los dolores o incomodidades propias del estado de gravidez, te pida colocarte en posiciones más relajadas a las que estás habituada. Pero, esto tampoco es óbice para tener sexo. Así que, sigue leyendo, porque hoy te traigo 4 posturas sexuales, dos clásicas y dos cómodas, para hacer el amor embarazada.

Relatos eróticos



Posturas para tener sexo embarazada



Tal y como hice en el artículo 4 posturas para hacer el amor embarazada (sentada y de pie), voy a dirigir mis consejos en función del trimestre de gestación en el que te encuentres. Pues no es lo mismo tener sensaciones de vómito sin barriga, que tener mucha tripa, pero también infinitas ganas de sexo.


Relatos eróticos


Posturas sexuales clásicas



Si estás en ese grupo de mujeres que tienen un embarazo de lo más calmado y feliz y deseas seguir teniendo sexo de un modo normal, te recomiendo apartar el misionero y dedicarte a los placeres del estilo perrito y la vaquera.



Estilo perrito
Buena para todas las ocasiones (y estaciones), grandiosa para alcanzar tu Punto G con independencia del tamaño del pene de tu pareja; especialmente atractiva para dar rienda suelta a fantasías de dominación y sumisión, el estilo perrito también es una maravilla para mujeres embarazadas.


Entre el primer y tercer mes: fenomenal


En este momento de alteración hormonal incomprendida y senos singularmente sensibles, el estilo perrito se convierte en una alternativa ideal al misionero. Las embestidas pueden seguir siendo tan profundas y aceleradas como desees.


En el segundo trimestre: aún mejor





Durante esta etapa en la que, casi con toda seguridad, tu libido ha despertado como un monstruo sediento de sexo, el estilo perrito se sigue prestando a satisfacerte. Quizás con embestidas más suaves, pero con esa maravillosa sensación de ser asida por las caderas.


En los últimos meses: sensual


Aunque, a estas alturas, todo parezca o resulte incómodo, lo cierto es que un perrito pausado y sensual puede ser la mejor postura sexual para este momento. Se trata de que la penetración sea suave y relajada, al compás de sus manos estimulando tu clítoris. ¿Ves? Ahora apetece más…


La vaquera



Aunque, la verdad, si se trata de masajear tu clítoris durante la penetración, entonces prueba la postura de la vaquera.


Entre el primer y tercer mes: revulsivo


Puede que no te apetezca nada, pero al tener las riendas de todo el acto sexual, esta postura puede servir de revulsivo libidinal y relajar la tensión del momento.


En el segundo trimestre: Oh, My God!


Pues eso, después de empujarle sobre la cama, solo tienes que cabalgarle hasta que tus hormonas digan ¡basta! Y eso se puede alargar mucho, pues la distinta sensibilidad de tu clítoris y vulva puede que te permita alcanzar el clímax, incluso más veces de lo que lo alcanzarías si no estuvieras embarazada.


En los últimos meses: orgasmos pre-parto


La vaquera también es una maravillosa postura para envolverte en felicidad orgásmica, antes de dar a luz a tu bebé. Una vez que descubras la comodidad de estar arriba (a pesar del barrigón), te darás cuenta de lo fácil, agradable y excitante que es rozar tu clítoris sobre su pubis, con un ligero meneo de caderas. Además, en estos meses sería muy extraño que necesitaras usar lubricante. No tengas miedo.


Posturas sexuales cómodas




Si las posturas clásicas no te convencen, tienes molestias o dolores (pero ganas de sexo) o simplemente se trata de pereza congénita, entonces déjate llevar por la sensualidad de un par de posturas cómodas (¡o para comodonas!).


El arado



Una de las variantes del misionero, inclusive más sencilla. Solo tienes que tumbarte boca arriba en la cama, pero con el trasero justo en el borde.


Entre el primer y tercer mes: apta


Si no estás de humor para hacer el amor, puedes dejarte caer en esta postura y permitir que te haga un cunnilingus. Otra buena idea es que tu pareja esparza lubricante sobre tu vulva, y pase lenta, y progresivamente con más intensidad, un pequeño vibrador de clítoris con fragancias afrodisiacas.


En el segundo trimestre: fantasiosa


Más que fantástica, fantasiosa, porque es ideal para aquellas que disfrutan de ver su cuerpo a merced del placer que les va a provocar su partenaire. Y es que arar, en términos de sensualidad, se circunscribe a la imagen de unas manos que sujetan férreas los muslos dispuestos para el más pasional coito.



Relatos eróticos



En los últimos meses: casi perfecta


El arado es una postura casi perfecta para el último trimestre si, en vez de posar los pies en el suelo, los dejas descansar sobre un par de sillas. Ya sé que la imagen dista (¡y mucho!) de ser erótica. Pero si piensas que en los últimos meses es más importante la comodidad que la elegancia, entonces coloca dos banquetas y deja reposar los pies (y a ser posible, las pantorrillas también).


La cucharilla


Sencilla, romántica, sensual y cómoda; recostada, abrazada, imaginas dónde está su miembro mediante el sentido del tacto, en una de las posiciones más indicadas para tener sexo embarazada.


Entre el primer y tercer mes: apta


Si bien hay otras mejores para este periodo, lo cierto es que ni la alteración hormonal es una excusa para ser abrazada, acariciada con esa ternura que también funciona como juego preliminar.


En el segundo trimestre: excitante y relajante






La cucharilla será en este momento tan excitante, como relajante. Y es que no solo se presentará como una opción de lo más sensual, sino también como ese deseado coito que prevenga las temidas noches de insomnio.


En los últimos meses: maravillosa


Coloca un cojín fino bajo tu tripa, deja las caderas a disposición de tu pareja y disfruta de las sensaciones más agradables antes de dar a luz, sin hacer esfuerzo alguno.






Embarazada, el sexo también puede ser maravilloso.


Adéntrate en nuestro Kamasutra o deja volar tu imaginación con elegantes relatos eróticos





Suscribarse a nuestra lista de correo

Y disfruta exclusiva y gratuitamente de:
– consejos sexuales
– actualizaciones de productos
– ofertas y promociones exclusivas
– y los relatos eróticos de mayor calidad.
* Información necesaria









Ejercicios de Kegel: ¿Son para todas las mujeres?

Ejercicios de Kegel: ¿Son para todas las mujeres?

Antes de ponerte a hacer ejercicios de Kegel deberías saber que ni están recomendados para todo el mundo, ni se deben hacer cientos de repeticiones al día, ni son la solución para todas las disfunciones del suelo pélvico, ni hacerlos de manera aislada sirve de mucho.

Hay quienes dan un paso más allá y directamente proclaman: “No más Kegels”, como Katy Bowman, científica biomecánica con formación en Física, Fisiología, Anatomía e Ingeniería, directora del Restorative Exercise Institute en California y gran autoridad en EEUU en temas de corrección postural, movimiento natural y su impacto en la salud. Sigue leyendo…

Relatos eróticos


¿Puedo hacer ejercicios de Kegel para
tonificar mi suelo pélvico?


Pero antes de explicar la vuelta de tuerca que ha conseguido dar esta científica a los ejercicios de Kegel con esta polémica declaración de intenciones, vamos a detallar las claves que debemos tener en cuenta, los errores frecuentes que debemos evitar al practicarlos y, sobre todo, insistir en que ni cuantos más mejor, ni son adecuados para todo el mundo.



Los ejercicios de Kegel no están recomendados para todo el mundo


En primer lugar, los ejercicios de Kegel son básicamente contracciones voluntarias, concéntricas y hacia arriba de los músculos del suelo pélvico, que envuelven y cierran los esfínteres, cuyo objetivo es el fortalecimiento de estos músculos para tomar conciencia y mayor control sobre dichos esfínteres y lograr así recuperar las funciones normales del suelo pélvico (continencia, sostén de órganos, función sexual, etc.).

Es decir, la finalidad de los ejercicios de Kegel es aumentar la fuerza de los músculos del suelo pélvico.

Peeeero, tal y como te decíamos en este post: Uno de los mejores ejercicios del suelo pélvico: el orgasmo, nada más y nada menos que el ¡80%! de los tejidos que forman nuestro suelo pélvico, son tejidos involuntarios, es decir, que no se pueden contraer ni relajar voluntariamente.

Dicho de otra manera: ¡haciendo ejercicios de Kegel estás ejercitando solamente el 20% de los tejidos de tu suelo pélvico!

O de otra manera: los tejidos encargados de dar tono básico a esta musculatura, no se llegan a entrenar practicando ejercicios de Kegel.

Esto se lograría principalmente con la práctica de gimnasia abdominal hipopresiva o teniendo orgasmos, tal y como vimos en el citado post.

Por otra parte, estos ejercicios están recomendados para tratar eficientemente aquellas disfunciones del suelo pélvico que están derivadas de la debilidad de esta musculatura.

En los casos de disfunciones de suelo pélvico derivadas del excesivo tono de esta musculatura, como podrían ser los vaginismos y algunas dispareunias, los ejercicios de Kegel están totalmente desaconsejados y descartados pues lo que único que se conseguiría con este tratamiento sería agravar el problema.

Es decir, hay tres poderosos motivos por los que los ejercicios de Kegel ni son la panacea, ni son adecuados para todo el mundo:
  • Sólo ejercitan la fuerza, no el tono.
  • Sólo ejercitan el 20% de los tejidos del suelo pélvico.
  • Sólo están aconsejados en personas con disfunciones derivadas de la debilidad del suelo pélvico.

Pero ahí no queda la cosa.

Vamos a ver más factores.



No se deben hacer cientos de ejercicios de Kegel al día, ni cuantos más mejor


Es importante al seguir una rutina de ejercicios de Kegel no sobreentrenar los músculos porque a corto plazo sólo conseguiríamos tener agujetas y a largo plazo podríamos caer en una hipertonía y una excesiva tensión nada beneficiosa para el periné.

Al igual que cuando entrenamos otros músculos, varias repeticiones sostenidas durante unos segundos y contrayendo al máximo serán suficientes y efectivas para aumentar la fuerza de los músculos del suelo pélvico.



Elegir un momento tranquilo y relajado para hacer los ejercicios de Kegel y crear una rutina


Mejor que en el coche, en la oficina, en el supermercado… hay que elegir el momento para concentrarse y enfocarse en tomar conciencia y control de esta zona del cuerpo, observando si mantenemos la contracción o la perdemos en algún momento para volver a retomarla, probando diferentes posturas y esforzándonos en contraer sólo los músculos del suelo pélvico, manteniendo la contracción mientras hacemos ligeros movimientos que nos preparen para cuando debamos activar el suelo pélvico en la vida real.







Realizar los ejercicios de Kegel con los músculos correctos


Localizar los músculos del suelo pélvico y saber contraerlos aisladamente es la clave para entrenarlos eficientemente y lograr finalmente un control sobre ellos.

De nada sirve mover o ayudarnos de los glúteos, aductores o rectos abdominales.

Debemos perseguir y conseguir localizar los músculos del suelo pélvico y contraerlos de manera aislada. Si no sabes si lo estás haciendo correctamente, en este post te explicamos cómo hacerlo.




Los ejercicios de Kegel como único entrenamiento del suelo pélvico no es un tratamiento eficaz


El suelo pélvico no funciona de manera aislada sino en coordinación con el core, del cual forma parte.

Ya te explicábamos en este post que los beneficios de los ejercicios de Kegel se multiplican activando el core y que los mejores resultados ante las disfunciones de suelo pélvico derivadas de su debilitamiento se obtienen cuando logramos un tono adecuado en ambas musculaturas, logrando así que funcionen de manera coordinada.

Si quieres ampliar información, mira lo que dice al respecto un experto preparador físico, especialmente interesado en la salud física de la mujer, como José Miguel del Castillo, entrenador en Mujer sin Stop quien explica de manera muy gráfica en su blog qué es el core y cómo su entrenamiento reporta beneficios a los deportistas mejorando su rendimiento físico, previniendo lesiones de espalda y protegiendo el suelo pélvico de posibles prolapsos o incontinencias.

Pero una vez aclarados todos estos puntos, ¿qué teoría ha planteado Katy Bowman que ha provocado tanta reacción a nivel mundial?

No nos quedemos en la superficie ni en su provocador lema: No more Kegels (No más ejercicios de Kegel) e intentemos entender completamente su interesantísima y lógica teoría.



¿Estamos sobrevalorando los ejercicios de Kegel?


En mi opinión, sí, sin duda, estamos sobrevalorando los ejercicios de Kegel.

No se informa de manera adecuada ni precisa de cuántos, cómo ni en qué casos se deben realizar estos ejercicios y esto precisamente es lo que denuncia Katy Bowman.

Se nos hace hincapié, en general, en fortalecer los músculos del suelo pélvico, cuando el tono justo y la capacidad de estiramiento son cualidades absolutamente imprescindibles para gozar de una buena salud pelviperineal.

Precisamente, en estirar y flexibilizar los músculos se basa la eficacia del aparato para preparar el suelo pélvico antes del embarazo, Epi-NO, aunque decir que evita episiotomías es una promesa demasiado ingenua, sabiendo que, en la mayoría de los casos, el realizarla o no depende del criterio más o menos acertado (¿y de las prisas?) del equipo que asista a la mujer en el parto.

Existen datos contrastados que demuestran que mientras que en los países occidentales hay un porcentaje muy similar de mujeres nulíparas y multíparas que sufren disfunciones del suelo pélvico, por no hablar del elevado porcentaje de hombres, en otros países del mundo, mujeres que suelen tener muchos más hijos de media padecen muchos menos problemas de suelo pélvico.

Esto demuestra, según Katy Bowman, que el embarazo y el parto no son la causa primaria de las disfunciones de suelo pélvico:

No, pregnancy does not cause PFD. Can I say that again? NO, PREGNANCY DOES NOT CAUSE PFD. How do I know? Because research shows that the category of ailments that fall into PFD occur equally in women who have and who have not delivered babies. There are also women who have had 10 or 12 kids who have no pelvic floor issues.And, P.S., Pelvic Floor Disorder in men is also extremely prevalent and on the rise

Literalmente:

No, el embarazo no causa disfunciones del suelo pélvico. ¿Puedo decirlo otra vez? NO, EL EMBARAZO NO CAUSA DISFUNCIONES DEL SUELO PÉLVICO. ¿Cómo lo sé? Porque los estudios demuestran que las patologías que entran dentro de la categoría de PFD (Pelvic Floor Disorder), Disfunciones del Suelo Pélvico, ocurren en el mismo porcentaje tanto en mujeres que han dado a luz, como en mujeres que no han dado a luz. Sin embargo, hay mujeres que han tenido diez o doce hijos y no tienen ningún problema de suelo pélvico. Además las disfunciones de suelo pélvico en los hombres son extremadamente frecuentes y están aumentando.

Según Bowman, los músculos del suelo pélvico no son similares a una hamaca, sino a una cama elástica flexible pero con el tono y tensión justos, eutonía, que está sujeta por delante al hueso del pubis y por detrás al cóccix.

Las disfunciones del suelo pélvico, en su opinión, están causadas principalmente por la falta de esa tensión justa y adecuada, eutonía, en los músculos del suelo pélvico debida en muchas ocasiones al acercamiento del hueso sacro hacia el interior de la pelvis.

Cuanto más se acerquen los huesos del pubis a los del cóccix, menos tensión tendrá el suelo pélvico, que se asemejará entonces a una hamaca en lugar de una cama elástica.

Recordemos que K.Bowman tiene formación en Física, Fisiología, Anatomía e Ingeniería y no duda en afirmar y defender la aplicación de los principios y fundamentos de estas ciencias en sus teorías.

De este modo, analiza las fuerzas contrapuestas que actúan en el cuerpo humano para encontrar el origen que provoca una disfunción.


Y entonces ¿qué origina ese acercamiento no natural de los huesos de la pelvis?



  • Las malas posturas continuadas: permanecer sentados con la espalda encorvada durante largas horas inmovilizando la pelvis, modificando su postura natural y ejerciendo hiperpresión de la caja abdominal sobre el suelo pélvico.
  • El uso de tacones: que acentúan la curva lumbar y modifican la posición natural de la pelvis. Si te interesa este punto, no te pierdas nuestro post: “¿Suelo pélvico débil? No uses tacones“
  • Demasiados ejercicios de Kegel: que consigan contraer y acortar de forma permanente los músculos del suelo pélvico, tensándolos en exceso y forzando al sacro a desplazarse hacia el interior de la pelvis.
  • La falta de flexibilidad y capacidad de estiramiento de los músculos del suelo pélvico: agravado por un exceso de ejercicios de Kegel.
  • Unos glúteos débiles que no consigan contrarrestar todas esas fuerzas que las malas posturas, reforzadas por los ejercicios de Kegel, ejercen sobre los huesos de la pelvis contribuirán a que éstos acaben desplazándose cerrando la pelvis y colapsando.


Por tanto, la fórmula demasiados ejercicios de Kegel + glúteos débiles = Disfunción de Suelo Pélvico


Sentadillas para unos glúteos fuertes y una pelvis correctamente alineada y móvil


Ejercitar los glúteos es una clave que hasta ahora nadie había citado cuando se hablaba de ejercitar el suelo pélvico.

Sabemos que los ejercicios de Kegel por sí solos no sirven de mucho y que combinados con un entrenamiento del core son mucho más eficaces, pues trabajan de manera coordinada, pero hasta ahora se había obviado la importancia y la interrelación con los glúteos para contrarrestar fuerzas antagónicas.

Para Katy Bowman, experta en alineación corporal, unos glúteos fuertes tiran del sacro hacia atrás reposicionando la pelvis en su lugar correcto y tensando adecuadamente los músculos del suelo pélvico hasta conseguir que funcionen como una cama elástica, no como una hamaca.

Según K.Bowman, las sentadillas son el método más efectivo y natural de fortalecer los glúteos, usando el rango completo de movimiento y peso que nos ofrece nuestro propio cuerpo, al mismo tiempo que se estiran y relajan los músculos de nuestro suelo pélvico.

Sostiene que hacer sentadillas varias veces al día mejora notablemente nuestra salud lumbo-pélvica y durante el embarazo garantiza un parto más fácil y natural ya que ayuda a desbloquear y movilizar la pelvis y a que ésta adopte su posición correcta.

En este sentido, ya hemos visto cómo la postura de cuclillas es una de las que más favorecen el parto en este post donde tuvimos la colaboración de la comadrona y fisioterapeuta Ascensión Gómez, como autora invitada.

En definitiva, Katy Bowman no proclama un simple: no hagas ejercicios de Kegel, haz sentadillas.

La fórmula que Katy Bowman nos recomienda es la del EQUILIBRIO:
  • Alineamiento correcto de la pelvis mediante una corrección postural: di adiós a los tacones, cuida tu postura y el alineamiento de tu pelvis al estar sentado o de pie, etc.
  • Fortalece tus glúteos haciendo sentadillas para abrir la pelvis y tensar en su justa medida el suelo pélvico.
  • Entrena tu core como parte integradora de tu suelo pélvico y garante de la salud de tu espalda.
  • Ejercicios de Kegel sí, pero sin excesos, para alcanzar el tono adecuado, es decir, el normotono; contrae tus músculos de manera correcta y sin olvidar su contrapartida:
  • Estirar y relajar los músculos de tu suelo pélvico para lograr la eutonía.

Como de costumbre, os recordamos que las recomendaciones que damos en este post nunca deben tomarse como única solución y jamás aceptarlas antes del consejo de un profesional sanitario sobre una condición física particular.

Déjanos tu comentario y tu opinión sobre este post y la teoría de Katy Bowman y, ya sabes, si te ha gustado, compártelo y ¡suscríbete a nuestra newsletter!



                 Sigue viviendo con pasión: Bienestar sexual





Suscribarse a nuestra lista de correo

Y disfruta exclusiva y gratuitamente de:
– consejos sexuales
– actualizaciones de productos
– ofertas y promociones exclusivas
– y los relatos eróticos de mayor calidad.
* Información necesaria









Bolas vaginales y sexo: consejos e ideas para convertir tu alcoba en un polvorín

Bolas vaginales y sexo: consejos e ideas para convertir tu alcoba en un polvorín

Hay gente nos pregunta por la diferencia entre bolas vaginales y bolas chinas, cuando, en realidad, son sinónimos. Pero si hay algo que nos han preguntado con insistencia es cómo usar las bolas chinas para tener sexo. La mayoría de mujeres ya sabe lo que las esferas Ben Wa pueden hacer por su suelo pélvico, pero tanto ellas como sus parejas nos escriben para pedirnos ideas y consejos sexuales. No me extraña; si navegas por Internet no encontrarás mucho al respecto, salvo clásicas sugerencias y fantasías básicas. O, aún peor, consejos para introducirlas en el ano, razón por la que, en este artículo, las denominaremos: bolas vaginales. Pues bien, voy a resumir 3 de las recomendaciones tradicionales más interesantes y, en el segundo apartado, te daré una lista de ideas picantes para poner en práctica. ¿Lista?

Relatos eróticos


Consejos sexuales clásicos para usar¿
bolas vaginales


Hay mujeres que compraron bolas chinas con la intención de hacer ejercicios de Kegel para fortalecer su suelo pélvico, pero ahora quieren sacarles más partido introduciéndolas como parte de un juego erótico de alcoba. Sin embargo, no saben por dónde empezar, bien porque su relación no es muy fogosa, bien porque les da corte comentarlo con su pareja.



Parejas con poca confianza sexual


Espero que la falta de comunicación no provenga por sentirte excitada más a menudo de lo habitual. Si esa carencia de innovaciones eróticas fuera el resultado de algún tipo de vergüenza, sólo hay un remedio que consiste en sentarse y hablar de las sensaciones que tienes con tu pareja. Si me vas a preguntar “¿Qué hago si mi pareja no quiere hablar de sexo?”, te tendré que responder con otra pregunta: “¿Cómo puedes tener sexo con alguien que no quiere hablar de ello?” Así que, hablad y poned las cartas sobre la mesa.

Dicho esto, hay que señalar que el uso de bolas chinas tiene por efecto incrementar la libido. Esto es bueno en sí y tiene algunos juegos eróticos básicos para principiantes.
  • Si te encuentras en una de esas relaciones en la que pasáis las 24 horas del día pegados (o en uno de esos matrimonios que no pueden ver el siguiente capítulo de Juego de tronos si no están juntos), el más tradicional de los consejos es que le des las bolas chinas, te tumbes en la cama y le digas que te las ponga, mientras extiendes hidratante sobre tu vulva y en la entrada de la vagina. Eso sí, indica que debe introducir una y después empujar suavemente con la segunda…


Bolas chinas

  • Si te consideras una mujer juguetona, puedes elevar la temperatura antes de vuestro encuentro de un manera muy sencilla. Inserta las bolas vaginales un par de horas antes y llama a tu pareja de vez en cuando para contarle tus sensaciones. O, mejor aún, pon un poco más de picante con algunos mensajes eróticos. Si necesitas ayuda creativa, puedes visitar nuestros artículos sobre ejemplos de mensajería sensual o, uno de los más leídos, sobre sexting matutino: mensajes de amor, eróticos y sexuales.
  • En el caso de que la complicidad no sea un problema en tu relación, lo más sencillo y encantadoramente sexy es que no le digas nada y, por sorpresa, le pidas que las saque… ¡O que acaricie tu clítoris con ellas puestas!



A solas con mis TESS Beads™


Ya os hemos contado los mitos y verdades del autoerotismo en la mujer. Es más, hice un artículo específico sobre la masturbación femenina, en el que también hablaba sobre cómo masturbar a una mujer. Así que, comencemos por aplicar ese conocimiento al uso erótico de las bolas vaginales.

Para clásicas y momentos de relax

Introduce la primera bola lentamente con hidratante, y juega con el clítoris hasta que tu cuerpo pida más. En ese momento, usa la segunda bola y haz que entre y salga con suavidad de tu vagina, mientras continúas acariciando tus labios. Obtendrás sensaciones sutiles, pero híper placenteras. Por supuesto, tú decides en qué momento debes acelerar el ritmo masturbatorio…

Para avanzadas y amantes de la doble estimulación

¿Habéis probado a introducir las bolas y usar un potente juguete erótico sobre vuestro clítoris? Si eres una de esas mujeres que adora la penetración y el masaje del Punto G, este es uno de los tipos de masturbación más intensa que puedes experimentar.


Ideas picantes para tener sexo con bolas vaginales



En pareja con mis Tess Beads™



Comenzaré por decir que las mismas ideas para usarlas a solas son realizables en pareja. ¿Cómo? Pues diciéndole a tu pareja que lo haga… Ahora bien, si te encuentras en una relación sexual madura (aquella en la que puedes hablar todo lo que haces y deseas), entonces puedes convertir tu alcoba en un polvorín de sensualidad, con ligeras variantes del sexo que ya practicas.


Bolas chinas


Cunnilingus (sólo para expert@s)


Siempre y cuando tu pareja sea el arte oral personificado, puedes probar a sentirte como una dominatrix, con un role-playing clásico del BDSM. Sí, es exactamente lo que estás pensando: consiste en que introduzca las bolas con la boca y hacerte un cunnilingus inolvidable presionando leve, simultánea e intermitentemente con sus dedos sobre tus labios (así, notarás las caricias de su lengua húmeda, la placentera tensión de las bolas en el interior y la suavidad de los dedos en el exterior).Y si os vestís con un poco de cuero o látex para representarlo, mejor que mejor.




69 o las sensaciones sinérgicas


Hay mujeres que no disfrutan del sexo oral, si no lo proveen al mismo tiempo. Para ellas (y para sus amantes) esta variante es lo de más sugerente pues encontrarán un efecto eróticamente sinérgico, con el que satisfarán las pulsiones más poderosas. Si eres una de ellas, inserta las bolas vaginales y túmbate boca arriba; se trata de comenzar muy despacio, mientras tu pareja te masturba y te lame, introduciendo –de vez en cuando– la yema de un dedo. Después, cuando os encontréis en un punto de excitación elevado, debería sacar la segunda bola, para penetrarte con ella a un ritmo más rápido, al tiempo que su lengua no cesa de acariciar tu clítoris y labios.



El sexo anal con bolas chinas no es lo que piensas…


Me refiero a que, de ningún modo, debes insertarlas en el ano. Para ello, hay otros juguetes sexuales como las bolas tailandesas o los plugs y vibradores anales. Sin embargo, sí se puede practicar un satisfactorio griego con las bolas vaginales puestas (para dejarlo aún más claro, en la vagina). De hecho, en posturas sexuales de pie y haciéndolo con suavidad, podréis alcanzar sensaciones sublimes para ambos, pues él notará más los pliegues internos en cada penetración y, al mismo tiempo, tú podrás masturbarte, ser masturbada o proveerte las caricias ¡con su mano!






Bolas chinas


Nota final



Ya sé que falta hablar del coito vaginal y las bolas vaginales, pero, sinceramente, no soy partidaria de ello. Además, el hecho de que sea agradable depende de muchos factores asociados a los tamaños, formas y excitación de los cuerpos, que rara vez suelen darse al mismo tiempo.

Con todo, creo que he dado suficientes ideas picantes. Pero, si tienes alguna más traviesa o cualquier duda al respecto, te invito a dejar un comentario al final de esta página (no te preocupes, es anónimo).



Suscribarse a nuestra lista de correo

Y disfruta exclusiva y gratuitamente de:
– consejos sexuales
– actualizaciones de productos
– ofertas y promociones exclusivas
– y los relatos eróticos de mayor calidad.
* Información necesaria









Publicación recomendada

SEXO Y RELACIONES

SEXO Y RELACIONES En nuestra sección de SEXO Y RELACIONES vas a disfrutar de un mundo de historias de sexo. Desde cuentos eróti...